Showing posts with label Paciencia. Show all posts
Showing posts with label Paciencia. Show all posts

Monday, July 8, 2019

La virtud de la Paciencia ( San Basilio el Grande )


Toda la vida del justo está llena de tribulaciones, porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva al cielo (Mt 7:14), y "Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librará Jehová" (Sal 34:19). Por eso también el Apóstol dice: "Nos acosan por todas partes, pero no estamos aplastados ;nos encontramos en apuros, pero no desesperados" (2 Co. 4:8). Y otra vez se dice: "Y no sólo esto, sino que hasta de los sufrimientos nos sentimos orgullosos, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza" (Rom 5:3-4), porque quien no da importancia al sufrimiento también desprecia el conocimiento. Al contrario, como a nadie coronan con la corona del triunfo sin el rival, así lo mismo a nadie llamarán probado sin el sufrimiento. Por eso estas palabras: "Dios me libera de toda miseria." No hay que entenderlas como si Dios nunca más permitirá la tentación, sino que junto a la tentación, da la posibilidad de soportarla.
Sucede que por la tentación del maligno, Dios que ama al hombre, le envía alguien como un gran luchador y para luchar con él, y El humilla su orgullo con la grandísima paciencia que da s sus siervos, como leemos en la historia de Noé. 
 
También como ejemplo para aquellos, que no saben soportar con paciencia, Dios muestra a sus fieles que hasta la muerte saben soportar todos los sufrimientos, como por ejemplo Lázaro. El, cubierto de heridas, nunca se lamentó de su condición de humilde, por eso recibió el descanso en el seno de Abraham que soportó los males de su vida (Lc. 16:25). Así también nosotros, aceptando los golpes de la mano de Dios, que con amor y sabiduría gobierna nuestra vida, ante todo pedimos conocer el motivo por el cual El nos da la cruz y entonces, para liberarnos de los sufrimientos y con la paciencia que junto con la prueba nos concede, la fuerza de soportar hasta el fin.
Yo deseo que ustedes tengan la misma convicción animándonos con la profunda esperanza a la alegría para poder en este tiempo, llevar las preocupaciones con paciencia; puede ser que con el sufrimiento, nosotros paguemos el débito de nuestros pecados. De tal manera nosotros, heridos, estaremos preservados de la airada mirada de Dios. Puede ser que Dios con tales pruebas quiera probar nuestra santidad. En tal caso el justo juez no permitirá el ser tentados por sobre nuestras fuerzas, sino nos dará - como premio de aceptar ya todos los sufrimientos - la corona de la paciencia y la esperanza.
Cuando les sucede algo doloroso, no se dejen llevar por la alteración sino deben estar preparados para esta prueba.
Luego, es importante aliviar la difícil situación con la esperanza de las cosas futuras. Como aquellos que tienen la vista débil, y se alejan de toda cosa resplandeciente, ellos no bajarán del cielo, sino que fueron expulsados del mirar solamente a las cosas tristes, ni ocuparse de las miserias, sino elevar los ojos con la meditación sobre los verdaderos bienes. Siempre ten a Dios en la mente y así podrás siempre alegrarte. ¿Alguien empañó tu gloria? Entonces orienta la atención a la gloria que te espera en el cielo por tu paciencia. ¿Te han causado disgusto? Contempla las riquezas celestiales y aquel tesoro que tu has preparado con tus buenas obras. ¿Te han expulsado de tu patria? La celestial Jerusalén, para ti es patria.

San Basilio el Grande
 
Catecismo Ortodoxo
http://catecismoortodoxo.blogspot.com/

Wednesday, July 11, 2018

Dios quiere de nosotros una sola cosa , humildad, nada más. ( San Paisios el Athonita )

Dios quiere de nosotros una sola cosa , humildad, nada más. 
Lo quiere solo para ayudarnos con su Divina gracia, la cual nos la dio a través del Santo Bautismo por Su inexpresable benevolencia, aun antes que hiciéramos algo, antes de que Lo amáramos a El, y antes de nuestras hazañas. La gracia Divina nos ayuda a amar al Señor y a conocerlo. 
El Señor lo realiza todo , solo tenemos que tener humildad, para no interferir con la gracia Divina, y permitirle actuar. Le ponemos obstáculo por falta de nuestra humildad. Una sola cosa es contraria a la gracia Divina , es el orgullo.

San Paisios el Athonita


Catecismo Ortodoxo

http://catecismoortodoxo.blogspot.com/

Saturday, October 3, 2015

La paciencia de las lágrimas ( San Simeón el Nuevo Teólogo )


Para Simeón las lágrimas son el mismo tiempo un don y un modo de ser, son más una concesión que un esfuerzo. Son el fuego de la presencia de Dios que calienta el corazón y son el agua de la oración ascética que extingue los pecados. Cuando lloramos nos detenemos. Las lágrimas son una oportunidad de frenar y detenerse, de estar en silencio y de simplemente estar. Son una manifestación tangible – o una encarnación- de nuestro contacto conciente con Dios. No puedes moverte hasta cuando no te frenas, a menos que no te hayas ya frenado. No puedes recibir el Espíritu hasta cuando no te rindes y si no te rendís. No puedes encontrar tu alma si primero no la pierdes (cf. Mt 10,39). En aquello que perdemos y econtramos, descubrimos el misterio. Nuestros ojos llenos de lágrimas están abiertos al rostro de Dios. Con razón, Simeón compara las lágrimas del agua y la lluvia que hace que un jardín produzca frutos: sin la gratuidad de las lágrimas – el don de la chàris divina-, más allá del esfuerzo de regar – la lucha de la àskesìs humana -, las flores no brotan y los frutos no maduran. Como sucede con el jardinero o el campesino, la virtud de la paciencia es de una importancia fundamental. Esperar quiere decir llorar. Llorar quiere decir ser humilde. Esperar es el modo más seguro de obtener los dones divinos, antes que presumirlos o buscarlos prematuramente. Y la paciencia es crítica porque el acontecer de las lágrimas es gradual: literalmente, gota a gota. Lloro, y luego soy.


San Simeón el Nuevo Teólogo 

                             Catecismo Ortodoxo 

                 http://catecismoortodoxo.blogspot.ca/

Monday, May 11, 2015

A todos nuestros problemas debemos anteponerle paciencia, pensamientos buenos y humildad ( San Paisio )


Una vez visitaron al Starez varias personas, a quienes aconsejó pensar siempre lo bueno. Para ilustración, les leyó un texto de la Biblia donde se relata como el rey de Persia, Darío, por calumnia de los enemigos, mandó arrojar al profeta Daniel al foso de los leones (Dan. 6:14-28). A la mañana, acercándose al foso, Darío mandó abrir la tapa para ver si Daniel esta vivo o no. No escuchando nada, el rey preguntó con temor: "...Daniel, siervo de Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tu continuamente sirves, te ha podido librar de los leones? (20) ... Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre (21)... Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él (23).

Explicando este caso, el Starez aclaró: Si el profeta Daniel hubiera tenido malos pensamientos, le hubiera contestado "¿No te da vergüenza, tirano, que a mí, inocente, me tiraste para que me coman los leones y ahora me preguntas cómo me va?" pero Daniel siempre tenía buenos pensamientos y contestó mansamente. Por ello, Dios instruyó a los leones para que no lo tocaran.

De manera semejante, no tenían pensamientos malos, los tres mancebos cuando por orden de Nabucodonosor, injustamente fueron arrojados al horno, pues ellos no murmuraron: "¿Porqué Tú, Dios nuestro, Cuya ley amamos, no nos defendiste y dejaste que nos arrojaran al horno?" En lugar de esto, ellos se acusaron a si mismos y cantaron:

"Bendito seas Señor Dios de nuestros padres y alabado y glorificado sea Tu nombre, por los siglos ya que eres justo en todo lo que hiciste por nosotros... y juzgaste con verdad lo que nos diste, ya que por la verdad y el juicio no diste esto, por nuestros pecados, ya que pecamos y Tus mandamientos no escuchamos, y no los guardamos, y no actuamos como nos ordenaste, para que sea todo el bien nuestro" (Dan. Cap. 3. Oración de los tres adolescentes en la versión de los 70).

Lo ven, — aclaró el Starez, — ¿que buen pensamiento, basado en la humildad, tuvieron estos tres adolescentes? Un pensamiento bueno y lleno de sabiduría humilde, transforma a leones en corderos y un muy caldeado horno — en rocío de paraíso y frescura. Por ello, a todos nuestros problemas debemos anteponerle paciencia, pensamientos buenos y humildad; entonces la Gracia Divina nos ayudará.

Monday, March 16, 2015

La paciencia ( San Basilio el Grande )


Toda la vida del justo está llena de tribulaciones, porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva al cielo (Mt 7:14), y "Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librará Jehová" (Sal 34:19). Por eso también el Apóstol dice: "Nos acosan por todas partes, pero no estamos aplastados ;nos encontramos en apuros, pero no desesperados" (2 Co. 4:8). Y otra vez se dice: "Y no sólo esto, sino que hasta de los sufrimientos nos sentimos orgullosos, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza" (Rom 5:3-4), porque quien no da importancia al sufrimiento también desprecia el conocimiento. Al contrario, como a nadie coronan con la corona del triunfo sin el rival, así lo mismo a nadie llamarán probado sin el sufrimiento. Por eso estas palabras: "Dios me libera de toda miseria." No hay que entenderlas como si Dios nunca más permitirá la tentación, sino que junto a la tentación, da la posibilidad de soportarla.

Sucede que por la tentación del maligno, Dios que ama al hombre, le envía alguien como un gran luchador y para luchar con él, y El humilla su orgullo con la grandísima paciencia que da s sus siervos, como leemos en la historia de Noé. También como ejemplo para aquellos, que no saben soportar con paciencia, Dios muestra a sus fieles que hasta la muerte saben soportar todos los sufrimientos, como por ejemplo Lázaro. El, cubierto de heridas, nunca se lamentó de su condición de humilde, por eso recibió el descanso en el seno de Abraham que soportó los males de su vida (Lc. 16:25). Así también nosotros, aceptando los golpes de la mano de Dios, que con amor y sabiduría gobierna nuestra vida, ante todo pedimos conocer el motivo por el cual El nos da la cruz y entonces, para liberarnos de los sufrimientos y con la paciencia que junto con la prueba nos concede, la fuerza de soportar hasta el fin.

Yo deseo que ustedes tengan la misma convicción animándonos con la profunda esperanza a la alegría para poder en este tiempo, llevar las preocupaciones con paciencia; puede ser que con el sufrimiento, nosotros paguemos el débito de nuestros pecados. De tal manera nosotros, heridos, estaremos preservados de la airada mirada de Dios. Puede ser que Dios con tales pruebas quiera probar nuestra santidad. En tal caso el justo juez no permitirá el ser tentados por sobre nuestras fuerzas, sino nos dará - como premio de aceptar ya todos los sufrimientos - la corona de la paciencia y la esperanza.

Cuando les sucede algo doloroso, no se dejen llevar por la alteración sino deben estar preparados para esta prueba.

Luego, es importante aliviar la difícil situación con la esperanza de las cosas futuras. Como aquellos que tienen la vista débil, y se alejan de toda cosa resplandeciente, ellos no bajarán del cielo, sino que fueron expulsados del mirar solamente a las cosas tristes, ni ocuparse de las miserias, sino elevar los ojos con la meditación sobre los verdaderos bienes. Siempre ten a Dios en la mente y así podrás siempre alegrarte. ¿Alguien empañó tu gloria? Entonces orienta la atención a la gloria que te espera en el cielo por tu paciencia. ¿Te han causado disgusto? Contempla las riquezas celestiales y aquel tesoro que tu has preparado con tus buenas obras. ¿Te han expulsado de tu patria? La celestial Jerusalén, para ti es patria.

Friday, March 6, 2015

Sobre la obediencia y la paciencia ( San Paisio )

Acerca de la fuerza de la paciencia el Starez relató el siguiente caso. Un hombre en Traquia se hizo cristiano. Pero, su esposa no siguió su ejemplo, lo molestaba y trataba con crueldad. El soportaba todo y le contestaba con amor. Con el tiempo, la esposa se declinó ante su paciencia y amor, diciendo: "Debe se r verdadero y grande Dios en el Cual él cree." Y también se hizo cristiana.

El Starez dijo: "La obediencia — es la llave del paraíso. Pero solo la obediencia, y no una sumisión soldadesca de oración forzada. Nadie puede sanarse a si mismo y nadie se salvará sin la obediencia. La obediencia y la simplicidad natural llevan a la santidad por un camino corto. Con un simplón, que cuidaba a un enfermo, pasó lo siguiente. Una vez el enfermo le pidió que le diera pescado para comer. El simplón bajó a la orilla del mar y entró en un templo. Allí levantó los brazos y oró con simplicidad: "Cristo, dame Te pido, un pescado para ese hombre." Y, ¡oh milagro! En el acto, en sus manos apareció un pez, que él, agradeciendo a Dios, llevó al enfermo."

San Paisio

Wednesday, December 3, 2014

Paciencia ( Padre Paisios del Monte Athos )



A menudo Le pedimos a Dios distintas cosas, pero El no nos contesta. Para que El conteste nuestros pedidos y nos de lo que le pedimos, debemos, en primer lugar, tener humildad. Todos nosotros, tanto niños, como adultos, tenemos mucho egoísmo y no aceptamos ni indicaciones, ni observaciones. Todo lo sabemos, y todos somos sabios. Cuando en nosotros reina el egoísmo, alcanza un mínimo pretexto para una gran disputa. Abrimos la puerta a Satanás, y él entra en nuestro hogar y lo destruye. No presten atención a lo que ven o escuchen en aquel momento. Su consejo no nos ayudará y todavía más avivara el fuego. Solo aguanten un poco, oren, y cuando el otro se calme, será posible la comprensión mutua. El pescador no pesca durante la tormenta, espera que se calme el mar.
 

Padre Paisios del Monte Athos