Thursday, October 27, 2016
Saturday, October 22, 2016
San Juan Damasceno - Sobre el Islam.
La fuente del Conocimiento,
Libro II (“Sobre las Herejías”)
San Juan Damasceno.
101. Existe también la superstición de los ismaelitas que permanece hasta nuestros días y encierra a la gente en el error, y que es precursora del Anticristo. Ellos descienden de Ismael, nacido de Agar a Abraham, y por esta razón son llamados tanto agarenos como ismaelitas. También son llamados sarracenos, lo cual deriva de Sarra Kenoi o destituidos de Sara, a causa de lo que Agar le dijo al ángel: “Sara me ha destituido.”1 Éstos solían ser idólatras y adoraban al lucero del alba y a Afrodita, a quien en su propia lengua llamaban Khabir (¿Khabar?), lo que significa grande.”2 Y así que hasta el tiempo de Heraclio fueron enormes idólatras. Desde aquel tiempo hasta la actualidad un falso profeta llamado Mahoma se ha aparecido en medio de ellos. Este hombre, después de haberse topado con el Antiguo y Nuevo Testamento y, asimismo, según parece, después de haber conversado con un Monje arriano3, ideó su propia herejía. Entonces, habiéndose ganado la simpatía de la gente por una muestra de aparente piedad, anunció que cierto libro le había sido bajado del cielo. Había dejado por escrito algunas composiciones ridículas en este libro suyo y se lo dio a la gente como objeto de veneración.
Dijo que hay un solo Dios, Creador de todo, que no ha sido engendrado ni ha engendrado4. Dijo que Cristo es el Verbo de Dios y su Espíritu, pero una creatura y siervo, y que ha sido engendrado, sin simiente, de María, hermana de Moisés y Aarón5. “Pues –dijo– el Verbo y Dios y el Espíritu entraron en María y ella dio a luz a Jesús, que fue profeta y siervo de Dios. Y dijo que los judíos querían crucificarlo en violación de la Ley, y que se apoderaron de su sombra y a ésta crucificaron. Pero Cristo mismo –dijo– no fue crucificado ni murió, porque Dios por su amor a Él lo tomó consigo al cielo 6. Y dijo esto, que cuando Cristo hubo ascendido al cielo, Dios le preguntó: “Oh Jesús, tú dijiste: ¿‘Yo soy el Hijo de Dios y Dios’?” Y Jesús dijo, respondiéndole: “Sé misericordioso conmigo, Señor. Tú sabes que no dije eso y que no menosprecio ser tu siervo. Pero los hombres pecadores han escrito que yo realicé esta declaración, y han mentido sobre mí y han caído en el error. Y Dios le respondió y le dijo: “Yo sé que no dijiste esta palabra.”7 Hay muchas otras cuestiones extraordinarias y bastante ridículas en su libro de las que se jacta de que Dios fue quien se las mandó. Pero cuando preguntamos: ‘¿Y quién hay para testificar que Dios le dio el libro? ¿Y cuál de los profetas predijo que tal profeta se levantaría?’, están perdidos, se quedan sin palabras. Y remarcamos que Moisés recibió la Ley en el Monte Sinaí, con Dios apareciéndose a la vista de toda la gente en la nube, el fuego, la oscuridad y la tormenta. Y decimos que todos los profetas desde Moisés en adelante predijeron la venida de Cristo y cómo Cristo Dios (e Hijo de Dios encarnado) había de venir y ser crucificado, muerto y resucitado, y cómo había de ser el juez de los vivos y los muertos. Entonces, cuando decimos: ‘¿Cómo es que este profeta de vosotros no vino de la misma manera, con los demás anteriores dando testimonio de él? ¿Y cómo es que Dios no presentó en vuestra presencia a este hombre con el libro al cual se refieren, siquiera como Él entregó la Ley a Moisés, con la gente mirando y la montaña que humeaba, para que vosotros también tuvierais certeza?’ –Ellos responden que Dios hace lo que le place. ‘Esto’, nosotros decimos, ‘lo sabemos, pero estamos preguntando cómo llegó el libro a vuestro profeta.’ Entonces contestan que le llegó cuando estaba dormido. Entonces en tono de broma les decimos que como recibió el libro mientras dormía y no percibió realmente la maniobra, entonces el adagio popular se aplica a él (el cual postula: Me estás contando los sueños)8.
Cuando preguntamos nuevamente: “Cómo es que cuando nos ordena en este libro de vosotros no hacer nada o no recibir nada sin testigos, no le preguntáis: ‘Primero muéstranos tú por testigos que eres un profeta y que has venido de Dios, y muéstranos sólo lo haya en las Escrituras que testifique sobre ti”- se avergüenzan y se quedan callados. [Entonces continuamos:] ‘Aunque no podáis casaros con esposa sin testigos, o comprar o adquirir propiedades; aunque tampoco podáis recibir un burro ni poseer una bestia de carga sin testificar, y aunque poseáis tanto esposas como propiedad, asnos y así sucesivamente a través de testigos, sin embargo es sólo vuestra fe y vuestras escrituras lo que tenéis no corroborado por testigos. Pues el que entregó esto a vosotros no tiene garantía de ninguna fuente, ni hay alguien conocido que testifique sobre él antes que viniera. Por el contario, lo recibió mientras dormía’.
Por otra parte nos llaman heteristas o asociadores, porque dicen que le introducimos un socio a Dios por declarar a Cristo el Hijo de Dios y Dios. Nosotros les decimos en respuesta: ‘Los profetas y las Escrituras nos han entregado esto, y vosotros, como persistentemente sostenéis, aceptáis a los profetas. Por tanto, si erróneamente declaramos que Cristo es el Hijo de Dios, es porque ellos fueron los que nos lo enseñaron y nos lo entregaron’. Pero algunos de ellos dicen que es por mal interpretación que hemos representado a los profetas diciendo tales cosas, mientras que otros dicen que los hebreos nos odiaban y nos engañaban escribiendo en nombre de los profetas para que nos perdiéramos. Y otra vez les decimos: ‘Mientras que vosotros decís que Cristo es el Verbo de Dios y su Espíritu, por qué nos acusáis de ser heteristas? Pues la palabra y el espíritu son inseparables de aquel en el que naturalmente existen. Por consiguiente, si el Verbo de Dios es en Dios, entonces es obvio que Él es Dios. Si, empero, está fuera de Dios, entonces, según vosotros, Dios es sin palabra y sin espíritu. En consecuencia, por evitar la introducción de un socio a Dios, vosotros lo habéis mutilado. Sería mucho mejor para vosotros decir que Él tiene un socio en vez de mutilarlo, como si estuvierais tratando con una piedra, un pedazo de madera o algún otro objeto inanimado. Por ende, vosotros habláis faltando a la verdad cuando nos llamáis heteristas; nosotros retrucaremos llamándoos mutiladores de Dios’.
Además nos acusan de ser idólatras porque veneramos la Cruz, que ellos abominan. Y nosotros les respondemos: ‘¿Cómo es, entonces, que os frotáis contra una piedra en vuestra Ka’ba9, la besáis y abrazáis?’ Entonces, algunos de ellos dicen que Abraham tuvo relaciones con Agar sobre ella, pero otros dicen que amarró el camello a ella, cuando estaba yendo a sacrificar a Isaac. Y nosotros les respondemos: ‘Puesto que la Escritura dice que la montaña era arbolada y tenía árboles de los que Abraham cortó madera para el holocausto y que la puso encima de Isaac10, y entonces dejó los asnos detrás con los dos hombres jóvenes, ¿por qué habláis sin sentido? Pues aquel lugar tampoco está lleno de árboles ni hay paso para asnos’. Y se avergüenzan; pero aún así afirman que la piedra es de Abraham. Entonces decimos: ‘Dejemos que sea de Abraham, como vosotros tontamente decís. Entonces, sólo porque Abraham tuvo relaciones con una mujer sobre ella o amarró su camello a ella, vosotros no os avergonzáis de besarla, mas nos culpáis por venerar la Cruz de Cristo por la cual el poder de los demonios y el engaño del diablo fueron destruidos’. Esta piedra de la que ellos hablan es una cabeza de aquella Afrodita a la que solían adorar y que llamaban Khabar. Hasta la actualidad, los rastros de la escultura son visibles en ella para los observadores cuidadosos.
Como se ha relatado, este Mahoma escribió muchos libros ridículos, a cada uno de los cuales les puso título. Por ejemplo, hay un libro Sobre la mujer11, en el que explícitamente hace legal la provisión de tomar cuatro esposas, y, si fuera posible, un millar de concubinas –tantas como uno pueda mantener, además de las cuatro esposas–. También hizo legal repudiar a cualquier esposa que se deseara [repudiarla], y en tal caso debería desearse tomar para sí otra del mismo modo. Mahoma tenía un amigo llamado Zeid. Este hombre tenía una hermosa esposa de la que Mahoma se enamoró. Una vez, cuando se sentaron juntos, Mahoma dijo: ‘Oh, por cierto, Dios me ha ordenado tomar a tu esposa’. El otro respondió: ‘Tú eres un apóstol. Haz como Dios te ha dicho y toma a mi esposa’. Antes –para contar la historia desde el principio– le dijo: ‘Dios me ha dado la orden de que repudies a tu esposa’. Y él la repudió. Entonces, muchos días después: ‘Ahora’, dijo, ‘Dios me ha ordenado tomarla.’ Entonces, después de haberla tomado y cometer adulterio con ella, hizo esta ley: ‘Déjalo que repudie a su esposa. Y, si después de haberla repudiado, él desea retornar con ella, deja que otro se case con ella. Pues no es lícito tomarla a menos haya sido casada con otro. Además, si un hermano repudia a su esposa, deja que su hermano se case con ella si así lo desea.’12
En el mismo libro (Sobre la Mujer) da preceptos tales como éste: ‘Trabaja (¿labra/ara?) la tierra que Dios te ha dado y embellécela. Y hazlo, y hazlo de tal manera13. No repetir todas las cosas obscenas que hizo.
A continuación está el libro de El camello de Dios14. Sobre este camello hembra dice que había un camello de Dios que se bebió el río entero y no podía pasar entre dos montañas, porque no había espacio suficiente. Dice que había gente en aquel lugar que solía beber el agua un día, mientras el camello bebía al [día] siguiente. Además, por beber el agua, los proveía de alimento, ya que les suministraba leche en vez de agua. Entonces, a causa de que estos hombres eran malos, se rebelaron y mataron al camello. Sin embargo, éste tenía una cría, un camello pequeño, que –prosigue Mahoma– cuando se deshicieron de la madre, invocó a Dios y Dios lo tomó consigo. Entonces nosotros les decimos: ‘¿De dónde vino ese camello?’ Y ellos dicen que de Dios. Entonces decimos: ‘¿Hubo otro camello vinculado a éste?’ Y ellos dicen: ‘No.’ ‘Entonces’ –decimos nosotros–, ‘¿cómo fue engendrado? Porque vemos que este camello vuestro no tiene padre, ni madre, ni genealogía, y que aquel que lo engendró padeció el mal. Tampoco es evidente quién lo creó. Y también, este camello pequeño fue llevado arriba. Así que, ¿por qué vuestro profeta, a quien, según lo que vosotros decís, Dios le habló, no averiguó sobre dónde había pastado el camello y quién recibió leche por ordeñarlo? ¿O, posiblemente, al igual que su madre, se encontró con la gente malvada y fue aniquilado? ¿O entró en el paraíso antes que vosotros, para que pudierais tener el río de leche del que muy tontamente hablan? Porque decís que tenéis tres ríos fluyendo en el paraíso, uno de agua, uno de vino y uno de leche. Si vuestro predecesor el camello está fuera del paraíso, es obvio que se ha secado por el hambre y la sed, o que otros tienen el beneficio de su leche, y así que vuestro profeta se jacta vanamente de haber conversado con Dios, porque Dios no le reveló el misterio del camello. Pero si está en el paraíso, bebe agua todavía, y vosotros por falta de agua os secaréis en medio del paraíso del deleite (placer). Si no habiendo agua a causa de que el camello se haya bebido toda, tenéis sed del vino del río de vino que fluye, os intoxicaréis por beber vino puro, colapsaréis bajo la influencia de la fuerte bebida y os quedaréis dormidos. Entonces, padeciendo un pesado dolor de cabeza después de dormir y estando descompuestos por el vino, extrañaréis los placeres del paraíso. ¿Cómo, entonces, no entró en la mente de vuestro profeta que esto podría ocurriros a vosotros en el paraíso del deleite (placer)? Nunca tuvo la menor idea de a lo que ahora conduce el camello, y ni siquiera se lo preguntasteis, cuando no os paraba de hablar de sus sueños sobre el asunto de los tres ríos. Lisa y llanamente os aseguramos que el maravilloso camello de vosotros os ha precedido en las almas de los asnos, a donde también vosotros, tal como las bestias, estáis destinados a ir. Y allí están las tinieblas exteriores y el castigo eterno, el fuego ardiente, los gusanos que no duermen y los demonios infernales’.
Por otra parte, en el libro de La mesa, Mahoma dice que Cristo le preguntó a Dios por una mesa y que ésta le fue dada a Él. Pues Dios –dice Mahoma– le dijo: ‘Te la he dado y la tuya es una mesa incorruptible’15
Y en otra ocasión, en el libro de La vaquillona16, dice otras cosas estúpidas y ridículas, las que, por causa de su gran número, pienso que no deben ser tomadas en cuenta. Hizo una ley para que sean circuncidados (también las mujeres) y les ordenó no guardar el Sabbath ni bautizarse. Y, mientras que les ordenó comer algunos alimentos prohibidos por la Ley, les ordenó abstenerse de otros. Además, prohibió el consumo del vino.
Notas:
1. Cf. Gen. 16.8. Sozomen también dice que descendían de Agar, pero autodenominándose descendientes de Sara para ocultar su origen servil (Historia Eclesiástica 6, 38. Pág. 67.1412AB).
2. Kabirun en árabe significa ‘grande,’ ya sea en tamaño como en dignidad. Herodoto menciona el culto arábigo a la “Afrodita celestial”, pero dice que los árabes la llamaban Alilat (Heredoto 1,131).
3. Éste puede ser el Monje nestoriano Bahira (Jorge o Sergio) que conoció al muchacho Mahoma en Bostra de Siria y afirmó reconocer en él la señal de un profeta.
4. Corán, Sura 112.
5. Sura 19, 4-169.
6. Sura 4, 156.
7. Sura 5.116ff.
8. Los manuscritos no contienen el adagio, pero Lequien sugiere éste de Platón.
9. La Ka’ba, llamada ‘la casa de Dios’, se supone construida por Abraham con la ayuda de Ismael. Ésta ocupa lo que los musulmanes consideran el sitio más sagrado de la mezquita de La Meca y de todo el mundo. Incorporada a su muralla está la piedra aquí referida, la famosa Piedra Negra, que obviamente es una reliquia de la idolatría de los árabes preislámicos.
10. Gen. 22.6.
11. Corán, Sura 4.
12. Cf. Sura 2, 225ff.
13 Sura 2, 223.
14 No hallado en el Corán.
15 Sura 5, 114-115.
16 Sura 2.
Tuesday, October 18, 2016
Muchos padres, amando en forma errónea a sus hijos, les causan un daño espiritual. por. ( San Paisos de Athos )
Muchos padres, amando en forma errónea a sus hijos, les causan un daño espiritual. por. ej., la madre por excesivo amor a su hijo, abrazándolo y besándolo, le dice: "que maravilloso niño eres" o "Tu — el muchacho mejor del mundo," etc. De esto, el pequeño desde muy temprano (a la edad que no puede tener todavía plena conciencia), asimila una elevada opinión de si mismo, que él es el mejor y más inteligente de todos. Por eso él, naturalmente, no siente necesidad de la gracia Divina y no sabe pedir ayuda a Dios. Así, desde la temprana infancia, en el alma del niño se fija una pétrea presunción, que nunca podrá superar y la llevará consigo a la tumba.
San Paisos de Athos
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Saturday, October 15, 2016
El orgullo impide al alma tener fe. ( San Siluan el Athonita )
Un alma orgullosa, aunque hubiera estudiado todos los libros, nunca conocerá a Dios, porque el orgullo no da lugar a la gracia del Espíritu Santo por la cual se conoce al Señor. El orgullo impide al alma tener fe. Tengo un consejo para un incrédulo, que diga: "Señor, si Tú existes, ilumíname y yo te serviré con toda mi alma y corazón." Y por tal humilde pensamiento y la voluntad de servir a Dios, el Señor, sin falta, lo iluminara.
San Siluan el Athonita
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Salmo 135
Salmo 135
1. Confiesen al Señor, porque es bueno,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Dios de los dioses,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Señor de los señores,
pues eterna es Su misericordia.
A Quien solo hace grandes maravillas,
pues eterna es Su misericordia.
5. Al que hizo los cielos con entendimiento,
pues eterna es Su misericordia.
Al que afianzó la tierra sobre las aguas,
pues eterna es Su misericordia.
A Quien solo hizo grandes lumbreras,
pues eterna es Su misericordia.
El sol para regir el día,
pues eterna es Su misericordia.
La luna y las estrellas para regir la noche,
pues eterna es Su misericordia.
10. Al que golpeó a Egipto con sus primogénitos,
pues eterna es Su misericordia.
Y sacó a Israel de en medio de ellos,
pues eterna es Su misericordia.
Con mano poderosa y brazo excelso,
pues eterna es Su misericordia.
Al que dividió en partes la Mar Roja,
pues eterna es Su misericordia.
Y por en medio de ella condujo a Israel,
pues eterna es Su misericordia.
15. Y en la Mar Roja despeñó a Faraón y su ejército,
pues eterna es Su misericordia.
Al que condujo a Su pueblo en el desierto,
pues eterna es Su misericordia.
Al que golpeó a grandes reyes,
pues eterna es Su misericordia.
Y mató reyes poderosos,
pues eterna es Su misericordia.
A Sejón, rey de los amorreos,
pues eterna es Su misericordia.
20. Y a Og, rey de Basán,
pues eterna es Su misericordia.
Y dio Su tierra en heredad,
pues eterna es Su misericordia.
En heredad a Su siervo Israel,
pues eterna es Su misericordia.
El Señor Se acordó de nosotros en nuestra humillación,
pues eterna es Su misericordia.
Y nos redimió de mano de nuestros enemigos,
pues eterna es Su misericordia.
25. El que da de comer a toda carne,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Dios del cielo,
pues eterna es Su misericordia.
1. Confiesen al Señor, porque es bueno,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Dios de los dioses,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Señor de los señores,
pues eterna es Su misericordia.
A Quien solo hace grandes maravillas,
pues eterna es Su misericordia.
5. Al que hizo los cielos con entendimiento,
pues eterna es Su misericordia.
Al que afianzó la tierra sobre las aguas,
pues eterna es Su misericordia.
A Quien solo hizo grandes lumbreras,
pues eterna es Su misericordia.
El sol para regir el día,
pues eterna es Su misericordia.
La luna y las estrellas para regir la noche,
pues eterna es Su misericordia.
10. Al que golpeó a Egipto con sus primogénitos,
pues eterna es Su misericordia.
Y sacó a Israel de en medio de ellos,
pues eterna es Su misericordia.
Con mano poderosa y brazo excelso,
pues eterna es Su misericordia.
Al que dividió en partes la Mar Roja,
pues eterna es Su misericordia.
Y por en medio de ella condujo a Israel,
pues eterna es Su misericordia.
15. Y en la Mar Roja despeñó a Faraón y su ejército,
pues eterna es Su misericordia.
Al que condujo a Su pueblo en el desierto,
pues eterna es Su misericordia.
Al que golpeó a grandes reyes,
pues eterna es Su misericordia.
Y mató reyes poderosos,
pues eterna es Su misericordia.
A Sejón, rey de los amorreos,
pues eterna es Su misericordia.
20. Y a Og, rey de Basán,
pues eterna es Su misericordia.
Y dio Su tierra en heredad,
pues eterna es Su misericordia.
En heredad a Su siervo Israel,
pues eterna es Su misericordia.
El Señor Se acordó de nosotros en nuestra humillación,
pues eterna es Su misericordia.
Y nos redimió de mano de nuestros enemigos,
pues eterna es Su misericordia.
25. El que da de comer a toda carne,
pues eterna es Su misericordia.
Confiesen al Dios del cielo,
pues eterna es Su misericordia.
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Saturday, October 8, 2016
El Milagro del Fuego Santo en Jerusalén
"El Sábado Santo, los creyentes se reúnen, en grandes multitudes, en la Iglesia del Santo Sepulcro. Ya que en este día, baja Fuego del Cielo y enciende las lámparas en la Iglesia". Esto es lo que se lee en uno de los muchos itinerarios de la Pascua en Tierra Santa.
"El Milagro del Fuego Santo" es conocido, por los Cristianos de las Iglesias Ortodoxas, como "El más grande de todos los milagros Cristianos". Tiene lugar cada año, a la misma hora, de la misma manera, y en el mismo lugar. No se conoce de ningún otro milagro que ocurra, de manera tan regular, y por un período de tiempo tan extenso. Se puede lee acerca de él en fuentes tan antiguas, como las del siglo octavo después de Cristo. El milagro ocurre en La Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, la cual es, para millones de creyentes, el lugar más sagrado sobre la Tierra. La Iglesia del Santo Sepulcro es un sitio enigmático, en sí mismo. Los teólogos, historiadores y arqueólogos consideran que la Iglesia contiene tanto el Gólgota, la pequeña colina en la cual Jesucristo fue crucificado, como la "tumba nueva", cerca del Gólgota, que recibió Su Cuerpo Muerto, como se lee en los Evangelios. Es en este mismo punto que los Cristianos creen que Él resucitó de entre los muertos.
Uno puede rastrear el milagro, a través de los siglos, en los muchos itinerarios de Tierra Santa. El abad ruso Daniel, en su itinerario, escrito en los años 1106 y 1107, presenta el "Milagro de la Luz Santa", de una manera muy detallada, así como las ceremonias que lo enmarcan. Él recuerda cómo el Patriarca entra en la capilla-Sepulcro (la Anastasis), con dos velas apagadas. El Patriarca se arrodilla frente a la piedra, sobre la cual Cristo fue colocado después de Su Muerte, y dice ciertas oraciones, después de las cuales ocurre el milagro. La Luz emana desde el centro de la piedra: una Luz azúl indefinible, que después de un tiempo, enciende las lámparas de aceite apagadas, al igual que las dos velas del Patriarca. Esta Luz es "El Fuego Santo", y se propaga a todas las personas presentes en la Iglesia. La ceremonia del "Milagro del Fuego Santo" es, tal vez, la ceremonia Cristiana, más antigua e ininterrumpida en el mundo. Desde el siglo cuarto después de Cristo, hasta nuestros días, diversas fuentes hablan del asombroso milagro. Por lo escrito, en estas fuentes, es claro que el milagro ha sido celebrado en el mismo punto, en el mismo día de Pascua, y en el mismo esquema litúrgico, a través de todos estos siglos. Uno se puede preguntar, si esto ocurrirá también en el año 1998.
Con el fin de averiguarlo, viajé a Jerusalén para estar presente en la ceremonia, en la cual el Milagro del Fuego Santo ocurre, y puedo dar testimonio de que no solo ocurrió en la antigua Iglesia, y durante toda la Edad Media, sino también el 18 de abril de 1998. El Patriarca Griego Ortodoxo de Jerusalén, Diódoro I, es el hombre que, cada año, entra al Sepulcro para recibir el Fuego Santo. Él ha sido el Patriarca de Jerusalén, desde 1982 y, por lo tanto, es el testigo clave del milagro. Previamente a la ceremonia de este año, el Patriarca me recibió, en audiencia privada, donde tuve la oportunidad de hablar con él acerca del milagro, con el fin de saber, exactamente, qué sucede en el sepulcro, y qué significado personal tiene el milagro para él, en su vida espiritual. Además, por su intervención, fui admitido a los balcones en el domo de la Iglesia del Santo Sepulcro, desde donde tuve una buena vista de la gran cantidad de gente que se había reunido alrededor del Sepulcro, en anticipacioó al "Gran Milagro del Fuego Santo".
¿Pero, qué exactamente, sucede en la Iglesia del Santo Sepulcro el Sábado de Pascua?. ¿Por qué tiene tal impacto en la Tradición Ortodoxa?. ¿Por qué parece que nadie sabe del milagro, en los países Protestantes y Católicos?.
El milagro ocurre cada año en el Sábado de la Pascua Ortodoxa. Hay muchos tipos de Cristianos Ortodoxos: Sirios, Armenios, Rusos y Griegos Ortodoxos, al igual que Coptos. Tan solo en la Iglesia del Santo Sepulcro, hay 7 distintas denominaciones Cristianas. La fecha de la Pascua Ortodoxa se determina de acuerdo al Calendario Juliano, y no en base al Calendario Gregoriano de Europa Occidental, lo que significa que su Pascua, normalmente, ocurre en una fecha distinta a la fecha de la Pascua Protestante y la Católica.
Desde que Constantino, el Grande, construyó la Iglesia del Santo Sepulcro, a mediados del siglo cuarto, ha sido destruida muchas veces. Los Cruzados construyeron la Iglesia que vemos, hoy en día. Alrededor del Sepulcro de Jesús fue erigida una pequeña capilla con dos cuartos: uno pequeño frente al Sepulcro, y lel a propio Sepulcro, en donde no caben más de cinco personas. Esta capilla es el centro de los acontecimientos hechos milagrosos, y el estar presente en la celebración, justifica, totalmente, el término "acontecimiento", ya que la Iglesia del Santo Sepulcro, no se llena de esa manera, en ningún otro día del año. Si uno desea entrar, tiene que calcular seis horas de formar fila. Cada año, cientos de personas no pueden entrar debido a las multitudes. Acuden peregrinaciones de todas partes del mundo, la mayoría de Grecia, pero en años recientes, ha aumentado el número de asistentes rusos, y de lo que eran los países de Europa Oriental.
Con el fin de estar tan cerca del Sepulcro, como sea posible, las peregrinaciones acampan alrededor de la Capilla-Sepulcro, esperando desde la tarde del Viernes Santo, en anticipación a la maravilla del Sábado Santo. El milagro ocurre a las 2.00 P.M. pero, desde las 11.00 A.M., la Iglesia está completamente llena.
Desde las 11:00 A.M., y hasta la 1 P.M., los árabes Cristianos entonan cantos tradicionales, a todo pulmón. Estos cantos datan de los tiempos de la ocupación turca, de Jerusalén en el Siglo 13, un período, en el cual, a los Cristianos no se les permitía cantar sus cantos, en ninguna parte, más que en las Iglesias. "Somos los Cristianos, lo hemos sido por siglos, y esto seremos por siempre. ¡Amén!", cantan, fuertemente, acompañados por el sonido de tambores. Los músicos que tocan los tambores, se sientan sobre los hombros de otros, quienes danzan alrededor de la Capilla del Sepulcro. Pero, a la 1:00 P.M., las canciones se terminan, y hay silencio, un silencio tenso y electrificado, por la anticipación de la gran manifestación del Poder de Dios que todos están a punto de atestiguar.
A la 1:00 P.M., una delegación de las autoridades locales, atraviesan por la multitud. Aunque estos oficiales no son Cristianos, son parte de las ceremonias. En los tiempos de la ocupación turca de Palestina, eran turcos Musulmanes, hoy son israelíes. Durante siglos, la presencia de estos oficiales ha sido una parte integrante de la ceremonia. Su función es la de representar a los romanos, en tiempos de Jesús. Los Evangelios hablan de los romanos que fueron a sellar la Tumba de Jesús, para que Sus Discípulos no se robaran Su Cuerpo, y dijeran que había resucitado. De la misma manera, las autoridades israelíes, este Sábado de Pascua, acuden y sellan el Sepulcro, con cera. Antes de que sellen la puerta, es costumbre que entren al Sepulcro a revisar que no haya ninguna fuente oculta que, fraudulentamente, pudiera producir el milagro del fuego. Tal y como los romanos estuvieron presentes para garantizar que no hubiera manipulación después de la muerte de Jesús, ahora, las autoridades locales israelíes se encuentran aquí para garantizar que no haya engaño en 1998.
Cuando el Sepulcro ha sido revisado y sellado, la Iglesia entera canta el Kyrie Eleison (Señor, ten misericordia). A la 1:45 P.M., el Patriarca entra en escena. Al final de una gran procesión, rodea el Sepulcro tres veces, después de lo cual, es desvestido de sus vestiduras litúrgicas reales, llevando solo su alba blanca, una señal de humildad frente a la gran Potencia de Dios, de la cual, va a ser el testigo clave. Todas las lámparas de aceite han sido apagadas la noche anterior, y ahora, toda la luz artificial se apaga, de manera que, la mayoría de la Iglesia está envuelta en la obscuridad. Con dos grandes velas, el Patriarca entra a la Capilla del Santo Sepulcro: primero al pequeño cuarto frente al Sepulcro, y de ahí, al Sepulcro Mismo.
No es posible seguir los hechos dentro del Sepulcro, así que le pregunté al Patriarca de Jerusalén, Diódoro I, acerca del centro de los acontecimientos.
"¿Su Beatitud, qué ocurre cuando usted entra en el Santo Sepulcro?".
"Entro al Sepulcro, y me arrodillo, en santo temor, frente al lugar donde Cristo yacía después de Su Muerte, y donde Él resucitó, de entre los muertos. Orar en el Santo Sepulcro, en sí mismo, es siempre para mí, un momento muy sagrado, en un lugar muy sagrado. Es aquí, donde Él resucitó, con Gloria, y es de aquí, desde donde Él propagó Su Luz al mundo. Juan, el Evangelista, escribe en el primer capítulo de su Evangelio, que Jesús es la Luz del Mundo. Al arrodillarnos frente al lugar donde Él resucitó de los muertos, somos partícipes de la cercanía inmediata de Su Gloriosa Resurrección. Los Católicos y los Protestantes llaman a esta Iglesia, "La Iglesia del Santo Sepulcro". Nosotros la llamamos "La Iglesia de la Resurrección". La Resurrección de Cristo, para nosotros, los Ortodoxos, es el centro de nuestra fe. En Su Resurrección, Cristo ha ganado la victoria final sobre la muerte, no solo Su Propia Muerte, sino la muerte de todos aquéllos que permanecerán cerca de Él".
"No creo que sea coincidencia que el Fuego Santo llegue, exactamente, en este punto. En Mateo 28,3, se dice que cuando Cristo resucitó de entre los muertos, vino un ángel, vestido de una Luz temerosa. Creo que la Luz sorprendente que envolvía al ángel, en la Resurrección del Señor, es la misma Luz que aparece, milagrosamente, cada Sábado de Pascua. Cristo quiere recordarnos que Su Resurrección es una realidad, y no sólo un mito. Él, realmente, vino al mundo, con el fin de dar el Sacrificio necesario, a través de Su Muerte y Resurrección, para que el hombre pudiera ser reunido con Su Creador."
"Busco mi camino, a través de la obscuridad, hacia la cámara interna, en la cual, caigo de rodillas. Aquí, digo ciertas oraciones que nos han sido dadas a través de los siglos y, habiéndolas dicho, espero. Algunas veces, espero unos cuantos minutos, pero, normalmente, el milagro ocurre inmediatamente después de que he dicho las oraciones. Desde el centro de la misma piedra, en la cual Jesús yació, surge una Luz indefinible. Generalmente, tiene un tinte azúl, pero el color puede cambiar y tomar muchos matices diferentes. No puede ser descrita en términos humanos. La Luz se eleva de la piedra, como la niebla se eleva de un lago. Parece que la piedra estuviera cubierta por una nube, pero es Luz. Cada año, esta Luz se comporta de manera diferente. Algunas veces cubre solamente la piedra, mientras que otras veces, ilumina todo el Sepulcro, para que las personas que están paradas afuera de Él, puedan verlo lleno de esta Luz. La Luz no quema. En los dieciseis años que he sido Patriarca, en Jerusalén, y he recibido el Fuego Santo, nunca se me ha quemado la barba. La Luz es de una consistencia distinta al fuego normal que arde en una lámpara de aceite."
"En cierto momento, la Luz se eleva y forma una columna, en la cual el Fuego es de una naturaleza diferente, por lo que puedo encender mis velas de Él. Una vez que recibí la Llama en mis velas, salgo y doy el Fuego, primero al Patriarca Armenio, y luego, al Copto. Después, doy la Llama a todas las personas presentes en la Iglesia".
"¿Cómo experimenta usted el milagro, y qué significa para su vida espiritual?".
"Cada año, el milagro me conmueve, con la misma intensidad. Cada vez, es un paso más hacia mi conversión. Personalmente, es un gran consuelo contemplar la Fidelidad de Cristo hacia nosotros, la cual Él demuestra al darnos la Santa Llama, cada año, a pesar de nuestras fragilidades y fallas. Experimentamos muchas maravillas en nuestras Iglesias, y los milagros no son nada raro para nosotros. Sucede a menudo, que los íconos lloran, cuando el Cielo quiere mostrar su cercanía con nosotros. También tenemos santos, a quienes Dios les da muchos dones espirituales. Pero ninguno de estos milagros tiene un significado, tan penetrante y simbólico para nosotros, como el milagro del Fuego Santo. El milagro es casi como un Sacramento. Hace la Resurrección de Cristo presente, como si hubiera muerto, sólo hace algunos años".
Mientras el Patriarca está dentro de la capilla, arrodillado frente a la piedra, afuera hay obscuridad, pero no silencio. Se escucha un fuerte murmullo, y el ambiente está muy tenso. Cuando el Patriarca sale con las dos velas encendidas, que resplandecen, brillantes, en la obscuridad, un grito de júbilo resuena en la Iglesia, comparable solo al grito de gol en una partido de futbol.
El milagro no se limita a lo que ocurre dentro del Pequeño Sepulcro, donde el Patriarca ora. Lo que es más significante es, que se ha reportado que la Luz azúl aparece fuera del Sepulcro. Cada año, muchos creyentes dicen que esta Luz milagrosa, por sí misma, enciende las velas que ellos sostienen en sus manos. Todos en la Iglesia esperan, con velas, con la esperanza de que éstas se enciendan espontáneamente. A menudo, las lámparas de aceite cerradas, se prenden por sí mismas, ante los ojos de los peregrinos. Se ha visto a la Llama azúl, moverse en diferentes lugares de la Iglesia. Varios testimonios firmados por los peregrinos, cuyas velas se prendieron espontáneamente, testifican la validez de estos hechos. La persona que, a cierta distancia del Sepulcro, experimenta el milagro de ver su vela encendida, o el ver la Luz azúl, generalmente, se va de Jerusalén cambiado, y para todos los que asistieron a la ceremonia, siempre hay un "antes y después" del Milagro del Fuego Santo en Jerusalén.
Uno se puede preguntar por qué el Milagro del Fuego Santo es casi desconocido en Europa Occidental. En las areas Protestantes, en cierta forma, se puede explicar por el hecho de que no hay una verdadera tradición para los milagros. La gente no sabe como clasificarlos, y éstos casi no se publican en los periódicos. Pero, en la tradición Católica existe un gran interés por los milagros. Entonces, ¿por qué casi no se conoce?. Sólo una explicación es suficiente: la política en la Iglesia. Sólo las Iglesias Ortodoxas asisten a la ceremonia, enmarcando el milagro. Sólo ocurre en la fecha de la Pascua Ortodoxa, y sin la presencia de las autoridades Católicas. Para ciertos Ortodoxos, esta evidencia es prueba de la noción de que la Iglesia Ortodoxa es la única Iglesia legítima de Cristo, en el mundo, y esta aseveración, obviamente, puede ocasionar ciertas inquietudes, en los círculos Católicos.
Como con cualquier otro milagro, hay personas que creen que esto es un fraude, y solamente una obra maestra de propaganda Ortodoxa. Creen que el Patriarca tiene un encendedor dentro del Sepulcro. Estas críticas, sin embargo, se enfrentan a un número de problemas. Los cerillos, y otros instrumentos para encender fuego, son inventos recientes. Hasta hace sólo algunos cientos de años, encender un fuego era una tarea que requería mucho más tiempo, que los pocos minutos que el Patriarca está dentro del Sepulcro. Tal vez, se podrá decir que él tiene una lámpara encendida adentro, de la cual él enciende las velas, pero las autoridades locales confirman haber revisado el Sepulcro, y no encontraron ninguna luz dentro.
Sin embargo, los más grandes argumentos contra un fraude, no son los testimonios de los distintos patriarcas. Los retos más grandes, que confrontan los críticos, son los miles de testimonios independientes de los peregrinos, cuyas velas fueron encendidas, espontáneamente, frente a sus ojos, sin ninguna explicación posible. De acuerdo con nuestras investigaciones, nunca ha sido posible filmar el momento en que las velas, o las lámparas de aceite se encienden por sí mismas. Sin embargo, tengo una cinta filmada por un joven ingeniero de Belén, Souhel Nabdiel. El señor Nabdiel ha estado presente en la ceremonia del Fuego Santo, desde su niñez. En 1996, se le pidió que filmara la ceremonia desde el balcón del domo de la Iglesia. Junto a él, en el balcón, estaban una religiosa y otros cuatro creyentes. La religiosa estaba a la derecha de Nabdiel. En el video, se observa que él filma hacia abajo, enfocando a las multitudes. En cierto punto, todas las luces se apagan, es el momento que el Patriarca entra al Sepulcro, y toma el Fuego Santo. Mientras, el se encuentra todavía dentro del Sepulcro, se escucha, de repente, un grito de sorpresa y asombro, de la religiosa parada junto a Nabdiel. La cámara empieza a moverse, mientras se escuchan las voces agitadas de las otras personas presentes en el balcón. Entonces, la cámara gira a la derecha, siendo posible contemplar el motivo de la emoción. Una gran vela, sostenida por la religiosa rusa, se enciende frente a todas las personas ahí presentes, antes de que el Patriarca salga del Sepulcro. Con manos temblorosas, ella sostiene la vela, mientras una y otra vez, hace la señal de la Cruz, asombrada por el milagro que ha atestiguado. Este video parece ser lo más cercano a una filmación del milagro.
Este milagro, como muchos otros, están rodeados de factores inexplicables. Como dijo el Arzobispo de Tiberias, Alexios, cuando me encontré con él en Jerusalén:
"El milagro nunca ha sido filmado, y probablemente, nunca lo será. Los milagros no pueden ser probados. Se requiere fe para que un milagro traiga fruto en la vida de una persona, y sin este acto de fe, no hay milagro, en sentido estricto. El verdadero milagro, en la tradición Cristiana, tiene un solo propósito: extender la Gracia de Dios a la creación, y Dios no puede extender Su Gracia, sin fe por parte de Sus Criaturas. Por lo tanto, no puede haber milagro sin fe."
http://www.holyfire.org/eng/
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